1. EL RETO
Una furgoneta que empezó a romperse a las pocas semanas
El cliente compró un vehículo industrial de segunda mano por 8.500 euros más los gastos de transferencia. Poco después de la entrega aparecieron las averías: fallo en los inyectores, la cremallera de dirección, rótulas y silentblocks deteriorados, amortiguadores, la cerradura de una puerta y una manipulación en el cinturón de seguridad central.
2. LA ESTRATEGIA DE LA ABOGADA YOLANDA GIL LOZANO
Ganar el caso con prueba objetiva, no con el relato
En una reclamación por vicios ocultos lo decisivo no es lo que cuente el comprador, sino poder demostrar que los defectos ya existían en el momento de la venta. La estrategia se construyó íntegramente sobre prueba objetiva.
Bajo la dirección de la letrada Gil Lozano, se articularon los siguientes pilares:
3. EL RESULTADO
Estimación íntegra de la demanda
El juzgado estimó la demanda en su integridad y condenó al vendedor a abonar los 4.064,22 euros del coste de la reparación, más los intereses legales y las costas del procedimiento.

4. CONCLUSIÓN
Clave del éxito
La frase «se vende como está» no blinda al vendedor frente a defectos graves que ya existían. Pasar la ITV cuanto antes es la mejor prueba que puedes conseguir, no conviene reparar sin presupuesto ni informe previo, y los plazos de la acción por vicios ocultos entre particulares son cortos.
Si compraste un coche o una furgoneta con averías que no te contaron, cuéntanos tu caso. Puedes ver cómo trabajamos en nuestra página de abogado de vicios ocultos en Madrid.